MILFSHAKES
Proyecto oficinas (Madrid, 2025)








El proyecto de las oficinas de Milfshakes en Madrid nace como una extensión física del universo creativo impulsado por Nil Ojeda. Más allá de un espacio de trabajo, la propuesta plantea una experiencia inmersiva que traduce la identidad digital de la marca en un entorno arquitectónico tangible.
El diseño responde a un concepto claro: construir una oficina joven, dinámica y desenfadada, capaz de reflejar el carácter experimental de Milfshakes y su constante evolución a través de lanzamientos y colaboraciones. El resultado es un espacio que no solo alberga actividad laboral, sino que actúa como plataforma narrativa de la propia marca.
Uno de los elementos centrales del proyecto es el Museo de los Drops, concebido como una instalación expositiva permanente donde se recorre la trayectoria de Milfshakes a través de sus lanzamientos más icónicos. Este espacio convierte la oficina en un relato vivo, reforzando el vínculo entre producto, comunidad y cultura digital.
El acceso al espacio se produce a través de un elemento altamente simbólico: un contenedor rojo que funciona como antesala y punto de transición. Esta pieza, inspirada en colaboraciones clave de la marca, actúa como umbral conceptual: cruzarlo supone entrar directamente en el universo Milfshakes, donde los códigos del retail, el entretenimiento y el trabajo se diluyen.
La oficina se organiza en torno a un gran espacio abierto de doble altura, concebido como área polivalente para trabajo, eventos y momentos de interacción informal. A su alrededor se disponen los distintos programas: zonas de trabajo, salas de reuniones, cabinas insonorizadas para videollamadas y un showroom destinado a la presentación de colecciones.
A nivel material, el proyecto se articula a partir del color rojo corporativo, que se convierte en el hilo conductor de toda la intervención. Este se combina con una base neutra en blanco y negro, generando un contraste que potencia la identidad visual de la marca y refuerza su impacto espacial.
Todos los elementos han sido diseñados a medida, desde el propio contenedor de acceso hasta las piezas expositivas del museo, consolidando un lenguaje coherente y reconocible. La incorporación de soluciones como cabinas acústicas y sistemas de privacidad mediante vidrio inteligente en salas de reuniones permite equilibrar el carácter lúdico del espacio con las necesidades funcionales de un entorno profesional.
El resultado es una oficina que trasciende su uso convencional para convertirse en una herramienta de marca: un espacio pensado para un equipo joven y creativo, pero también preparado para acoger reuniones estratégicas y presentar el proyecto Milfshakes a colaboradores y clientes.