Casa NT2

Proyecto residencial (Las Palmas de Gran Canaria, 2025)

Este proyecto aborda la transformación de una vivienda original de 160 m² mediante su segregación en dos unidades independientes de 100 m² y 60 m², incorporando el desarrollo completo del proyecto de ejecución, dirección de obra e interiorismo.

La intervención parte de una estrategia clara: construir una base espacial neutra, precisa y contenida, capaz de amplificar la luz natural y servir como soporte para una vida doméstica contemporánea, donde trabajo y vivienda conviven de forma flexible. Pensada para una pareja joven que trabaja desde casa, la propuesta prioriza la claridad espacial, la continuidad visual y la integración de soluciones funcionales dentro de la propia arquitectura.

En este contexto, una de las piezas clave del proyecto es un portón pivotante que actúa como elemento regulador entre los ámbitos doméstico y profesional. Su diseño permite tres configuraciones espaciales diferenciadas: una primera posición que establece una separación parcial, pensada para recibir clientes sin interferir en la vivienda; una segunda, de cierre completo, que delimita de forma clara el espacio de trabajo fuera del horario laboral; y una tercera en la que el portón desaparece en la continuidad del espacio, permitiendo una relación fluida entre ambas zonas durante la jornada. Este mecanismo introduce una dimensión dinámica en la vivienda, adaptándose a distintos modos de uso sin alterar la lectura global del proyecto.

El lenguaje se articula a través de elementos cuidadosamente integrados. Las curvas en los falsos techos introducen una geometría suave que acompaña el recorrido interior y matiza la rigidez del plano, mientras que la iluminación, completamente integrada, refuerza esta lectura continua del espacio. La presencia puntual de materiales en bruto, como el bloque visto —iluminado mediante una línea de LED inferior—, aporta textura y profundidad sin romper la sobriedad del conjunto.

La materialidad se mantiene deliberadamente contenida: microcemento en zonas húmedas, pavés como filtro de luz y privacidad, y detalles en acero inoxidable que subrayan el carácter técnico y preciso de la intervención. Esta paleta reducida permite que los elementos móviles y decorativos adquieran protagonismo, en coherencia con la idea de una vivienda adaptable y en constante evolución.

Más allá de la operación de segregación, el valor del proyecto reside en su capacidad para generar dos viviendas con identidad propia a partir de una única estructura previa, evitando espacios residuales y optimizando al máximo la entrada de luz natural. La incorporación de elementos móviles como el portón pivotante, junto con la integración del mobiliario en la arquitectura, convierte la intervención en un ejercicio de precisión donde flexibilidad, uso y espacio se alinean en una misma estrategia.